El candidato presidencial por el partido Renovación Popular, Rafael López Aliaga, endureció su discurso de seguridad al prometer la expulsión inmediata de extranjeros en situación irregular si alcanza la jefatura del Estado en Perú. El líder derechista centró sus críticas en la criminalidad extranjera, asegurando que no permitirá que los recursos del Estado se utilicen para sostener delincuentes en las cárceles peruanas.
Durante un encuentro con simpatizantes, el aspirante fijó una fecha límite para ejecutar las deportaciones masivas, vinculándolas directamente con la toma de posesión presidencial en julio. López Aliaga sentenció que los extranjeros ilegales tienen un plazo corto para abandonar el territorio, enfatizando que bajo su gestión habrá tolerancia cero para quienes extorsionan y generan terror en la población.
La propuesta busca capitalizar el descontento social ante la crisis de seguridad con un mensaje directo hacia la comunidad venezolana irregular. Con la frase «vuelvan a su Venezuela querida», el abanderado de Renovación Popular posiciona la expulsión de delincuentes como un pilar de su plan de gobierno. Esta retórica marca un punto de alta tensión en la campaña electoral y en las relaciones migratorias regionales.
#Válvulahispana

