El presidente Donald Trump anunció que enviará agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a los principales aeropuertos del país. La decisión surge como respuesta a la crítica escasez de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), provocada por el actual cierre parcial del gobierno.
Desde el pasado 30 de enero de 2026, el gobierno federal enfrenta una parálisis presupuestaria debido a la falta de acuerdos entre demócratas y republicanos en el Congreso sobre el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Esta situación ha obligado a miles de empleados de la TSA a trabajar sin percibir salario, lo que ha derivado en un aumento masivo de ausencias laborales y colas kilométricas en los controles de seguridad.

