Bajo la consigna de justicia y libertad plena, organizaciones de derechos humanos, líderes civiles y la comunidad internacional se preparan para una jornada de protesta masiva el próximo 3 de mayo. El objetivo central es visibilizar la situación de los más de 500 presos políticos que permanecen bajo custodia del Estado venezolano y exigir su liberación inmediata y sin condiciones.
La cifra de personas privadas de libertad por motivos políticos en Venezuela ha alcanzado niveles alarmantes, afectando a civiles, militares, líderes sociales y menores de edad. Ante esta crisis humanitaria y judicial, ciudades de todo el mundo se convertirán en epicentros de denuncia para recordar que tras cada número hay una familia fracturada y una violación sistemática a los derechos fundamentales.
«El próximo 3 de mayo, el mundo no solo observará a Venezuela, sino que alzará su voz para decir que no hay democracia posible con celdas llenas de inocentes», señalan los organizadores de la convocatoria.
La movilización busca sensibilizar a organismos internacionales como la ONU y la OEA, instándolos a mantener la presión sobre el gobierno venezolano para el cumplimiento de los tratados internacionales de derechos humanos.

