Este martes, diversos grupos de jubilados y pensionados se concentraron en las inmediaciones de la Plaza Carabobo para manifestar su profundo rechazo ante los anuncios económicos recientes. La protesta surge tras el ajuste del Bono de Guerra Económica, el cual se fijó en 30 dólares adicionales, una cifra que los manifestantes califican de «insuficiente» e «irrisoria» frente al costo de la vida.
El principal reclamo de los manifestantes es la homologación de las bonificaciones. Los pensionados denuncian una brecha discriminatoria y exigen que este beneficio sea otorgado bajo las mismas condiciones y montos que reciben los trabajadores activos del sector público.
«No podemos seguir viviendo con migajas. Exigimos que se respete nuestro derecho a una vejez digna, lo que implica que nuestros ingresos deben estar anclados a la realidad económica del país y equiparados a los activos», declaró uno de los voceros durante la concentración.
Además de las demandas salariales, el sector denunció la constante violación de la ley que los exonera del pago del transporte público. Según los afectados, tanto transportistas urbanos como suburbanos ignoran frecuentemente la normativa vigente, obligándolos a pagar tarifas completas que no pueden costear con sus ingresos actuales.

