La primera encuesta de opinión pública realizada en el país tras los recientes movimientos telúricos, desarrollada por la firma Atlas Intel en colaboración con Bloomberg, revela un descontento generalizado entre la población. La gran mayoría de los venezolanos repudia de forma contundente la manera en la que el régimen, bajo la gestión operativa de figuras como Delcy Rodríguez, ha respondido a la emergencia humanitaria e infraestructura provocada por los terremotos.
De acuerdo con los datos estadísticos visualizados en el gráfico ante la interrogante: «¿Apruebas o desapruebas la respuesta del gobierno venezolano y de las autoridades competentes frente al terremoto?», los ciudadanos han manifestado una postura mayoritariamente crítica.
Este estudio representa el primer termómetro social tras la catástrofe y evidencia una profunda crisis de confianza institucional. El amplio margen de desaprobación (más de 45 puntos porcentuales de diferencia respecto a la aprobación) resalta la desconexión percibida entre las necesidades urgentes de los damnificados y la capacidad de respuesta logística, médica y de rescate por parte del Estado venezolano.

