La dirigente opositora Delsa Solórzano reiteró su rechazo absoluto a la reforma parcial de la Ley contra el Odio aprobada en primera discusión por la Asamblea Nacional, exigiendo la derogación íntegra e inmediata de la norma al advertir que los cambios planteados no suprimen su naturaleza represiva.
A través de un pronunciamiento en X, la abogada sentenció que «la persecución no se reforma, se elimina», desestimando que sustituir las penas de hasta 20 años de cárcel por multas económicas, trabajo comunitario y sanciones administrativas resuelva las graves violaciones al Estado de Derecho que arrastra el texto legal desde 2017.
Solórzano alertó que el instrumento sigue diseñado como un mecanismo de hostigamiento contra la disidencia política y el ejercicio de derechos fundamentales consagrados en la Constitución.
Asimismo, cuestionó que la legislación amplíe el control y la intervención estatal sobre espacios como la familia, la educación y la vida comunitaria mediante la incorporación del denominado «Poder Popular», insistiendo en que modificar artículos o suavizar castigos no subsana los vicios de origen de una ley concebida para amedrentar a quienes piensan distinto.
📸: Federico Parra / AFP
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