Rusia ejecutó una masiva ofensiva combinada contra la capital ucraniana que dejó un balance preliminar de al menos 15 muertos y 39 heridos, según informaron las autoridades médicas y de emergencia.
El presidente Volodímir Zelenski denunció el uso combinado de proyectiles balísticos, misiles de crucero y drones lanzados contra infraestructuras civiles, impactando edificios residenciales, una escuela y un hospital infantil.
La Fuerza Aérea ucraniana reportó el despliegue de más de un centenar de drones y decenas de misiles de diverso tipo, mientras los servicios de energía trabajan en restablecer el suministro eléctrico afectado tras los bombardeos.

