Polonia y sus aliados denunciaron una «provocación sin precedentes» tras la incursión de drones rusos en el espacio aéreo del país, que obligó a movilizar las defensas antiaéreas de la OTAN.
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, precisó que se identificaron más de diez «objetos hostiles» y que tres drones fueron abatidos sin causar víctimas.
La portavoz de la Alianza Atlántica, Allison Hart, confirmó que varios drones rusos «se encontraron con las defensas aéreas polacas y de la OTAN».
El gobierno neerlandés confirmó su participación en el derribo con aviones F-35.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, calificó el hecho como «deliberado», mientras que el Kremlin se negó a comentar la incursión.

