Tras la liberación de los 20 secuestrados que seguían con vida, el grupo terrorista Hamás comenzó la entrega de los cuerpos de las 28 víctimas que permanecían retenidas.
La noticia ha sido recibida por las familias en la Plaza de los Secuestrados de Tel Aviv con una mezcla de alivio y profundo dolor.
El alivio, según reportes, proviene de la posibilidad de finalmente poder darles un último adiós y un entierro digno a sus seres queridos, poniendo fin a meses de incertidumbre. La confirmación de sus muertes, sin embargo, sume a la nación en un nuevo duelo.

