El presidente Donald Trump ordenó el despliegue de siete buques de guerra, incluyendo destructores con misiles y un submarino de ataque, en aguas frente a las costas venezolanas.
Aunque la misión es oficialmente para combatir a organizaciones «narcoterroristas» como el Cártel de los Soles, que Washington vincula a Nicolás Maduro, analistas no descartan que la administración evalúe ataques aéreos contra instalaciones de narcotráfico o incluso operaciones con drones.
Un funcionario de la administración Trump aseguró a Axios que el plan tiene implicaciones más allá del combate a las drogas. «Esto es 105% narcoterrorismo, pero si Maduro ya no está en el poder, nadie llorará», dijo la fuente, que comparó el escenario con la invasión a Panamá en 1989 para capturar al general Manuel Noriega.
Según el portal, las opciones que Trump analiza incluyen la interdicción agresiva de embarcaciones en el Caribe y ataques selectivos contra blancos militares en zonas selváticas utilizadas para el procesamiento de cocaína.
Las fuentes advierten que Trump ha demostrado estar dispuesto a aplicar la fuerza de manera sorpresiva. La política de la Casa Blanca está hoy fuertemente marcada por la influencia del senador Marco Rubio, quien ve a Maduro como parte de un entramado de la inteligencia cubana.

