Estados Unidos está llevando a cabo una segunda investigación penal contra el derrocado expresidente venezolano, Nicolás Maduro, una acción jurídica que plantea la sólida posibilidad de que enfrente cargos adicionales en suelo estadounidense. Así lo han confirmado un funcionario del Departamento de Justicia (DOJ) y fuentes cercanas al caso penal.
De acuerdo con las autoridades federales, esta pesquisa, radicada en el estado de Florida, se mantenía bajo estricto desarrollo en el momento en que el presidente Donald Trump ordenó la incursión militar que culminó con la captura de Maduro (63 años) y su esposa, Cilia Flores (69 años), el pasado mes de enero. El foco principal de esta segunda causa penal examina presuntas operaciones de lavado de dinero y desvío de fondos a través de contratos estatales venezolanos.
Esta vía judicial en el distrito de Florida proporciona al Departamento de Justicia una alternativa jurídica estratégica ante posibles complicaciones o tecnicismos legales en el proceso principal que ya enfrenta Maduro en la corte de Nueva York por cargos de narcotráfico. El propio presidente estadounidense, Donald Trump, sugirió recientemente que el exmandatario venezolano sería objeto de nuevas imputaciones en el corto plazo.

