Organizaciones de derechos humanos y familiares de detenidos denunciaron las condiciones bajo las cuales se realizan las visitas en la cárcel de El Rodeo I, en el estado Miranda, donde aseguran que existen estrictos protocolos de seguridad que incluyen requisas, traslados con capuchas y vigilancia permanente por parte de custodios encapuchados.
De acuerdo con testimonios recopilados por organizaciones defensoras de derechos humanos, los familiares que acuden al centro penitenciario deben someterse a procedimientos de control que incluyen revisiones exhaustivas antes de poder ver a los detenidos. En algunos casos, tanto los visitantes como los reclusos son trasladados con capuchas hasta el área de encuentro, donde el contacto se realiza bajo estricta supervisión.
Las visitas se realizan en condiciones limitadas: los detenidos y sus familiares suelen comunicarse a través de un vidrio y mediante un intercomunicador, mientras custodios encapuchados permanecen en el lugar supervisando las conversaciones. Según reportes de organismos internacionales, las conversaciones pueden ser grabadas y vigiladas por varios funcionarios dentro de la sala de visitas.

