La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó la acusación de la justicia estadounidense contra el exlíder cubano Raúl Castro. La mandataria calificó la acción de «injerencista» y dudó del sentido político de procesar formalmente al exmandatario por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate ocurrido hace tres décadas.
El Departamento de Justicia de EE. UU. acusa a Castro de conspiración y asesinato por el incidente de 1996. Mientras La Habana tildó la medida de provocación infame, el contexto regional se torna complejo tras la captura de Nicolás Maduro a inicios de año, dejando al Ejecutivo mexicano como uno de los pocos respaldos diplomáticos de la isla.
A pesar de la presión ejercida por la administración de Donald Trump, México mantiene la asistencia humanitaria hacia Cuba. No obstante, las amenazas de Washington de imponer aranceles obligaron a suspender los envíos de crudo mexicano, una decisión que ha agudizado de manera crítica la escasez energética en territorio cubano.

