Pese al bloqueo de la red social X en el país desde 2024, el régimen venezolano la utiliza como un espacio estratégico de propaganda encubierta, según un informe de Cazadores de Fake News. Esta «censura selectiva» restringe el acceso a la ciudadanía mientras el régimen aprovecha para amplificar su narrativa sin contrapeso.
La difusión coordinada de mensajes a favor de Nicolás Maduro es dirigida por una red que responde a Dayra Rivas, directora de Medios Digitales del Ministerio de Comunicación, la misma entidad que ordenó la censura.
La cuenta anónima @UnleashDracarys, que promueve etiquetas como #VenezuelaSeEscribeConVDeVietnam (en respuesta a comentarios de Trump), es identificada como uno de los ejes principales de esta operación. La red se compone de cientos de perfiles de militantes del PSUV, portales afines y creadores de contenido formados en la Escuela Influye, actuando como la «guerrilla comunicacional» chavista.
La coordinación se realiza, en parte, a través de Siscom, una aplicación oficial del Mippci que distribuye contenidos y manuales de difusión. Capturas de Telegram muestran a Rivas dando pautas específicas a sus seguidores para uniformar los posteos.
Expertos y organizaciones de derechos humanos han condenado la estrategia dual:
- Amnistía Internacional afirmó que el bloqueo de X «representa un ataque contra la libertad de expresión».
- VE Sin Filtro y Espacio Público destacaron que el régimen restringe el acceso a millones de usuarios mientras destina recursos públicos a una operación digital para posicionar su discurso y «criminalizar a críticos y opositores».
El aparato de comunicación estatal ha transformado X en un campo controlado para difundir su mensaje sin oposición, mientras que la mayoría de los venezolanos solo pueden acceder mediante una VPN.
Con información de El Nacional.


