La canciller colombiana, Rosa Villavicencio, reconoció que las relaciones con Estados Unidos «están tensas» tras la revocatoria del visado de ese país al presidente Gustavo Petro, y anunció que ella misma renunciará a su visa «en solidaridad» con el mandatario.
El Departamento de Estado retiró la visa a Petro por instar a soldados estadounidenses «a desobedecer órdenes e incitar a la violencia» durante una manifestación propalestina en Nueva York.
Villavicencio calificó la medida como una «retaliación» frente a las manifestaciones de Colombia en defensa del Derecho Internacional Humanitario y por denunciar el «genocidio que está ocurriendo en Gaza».
La ministra subrayó que su renuncia es un gesto personal y solidario con el presidente, quien fue sancionado por «llamar al pacifismo». El secretario jurídico de la Presidencia, Augusto Ocampo, también anunció su renuncia voluntaria al visado.
La canciller afirmó que Colombia continuará participando activamente en escenarios multilaterales, como el Consejo de Seguridad de la ONU, donde asumirá un asiento en enero, y pidió un diálogo con Estados Unidos «más equitativo» a pesar de las diferencias.

