El gobierno chino manifestó que las acciones de Estados Unidos en el Caribe «amenazan la paz y la seguridad regionales». La declaración se produce luego de que Venezuela denunciara que un destructor estadounidense abordó de manera «ilegal» y ocupó durante ocho horas una embarcación pesquera venezolana.
El portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, aseguró que el comportamiento de Estados Unidos «vulnera gravemente la soberanía» de otros países y «viola el derecho internacional», al tiempo que se opuso a cualquier «injerencia externa en los asuntos internos de Venezuela bajo cualquier pretexto».
El régimen de Maduro califica la presencia militar estadounidense de un intento de propiciar un «cambio de régimen», mientras la administración de Donald Trump acusa a Maduro de liderar el Cartel de los Soles, una organización que EE.UU. considera terrorista.

