Henrique Capriles Radonski ha expresado su rechazo a una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, afirmando que «la mayor parte de las personas que quieren una solución militar (…) no viven en Venezuela».
En una entrevista, el político consideró que la guerra es una opción que no mide las consecuencias ni la pérdida de vidas humanas.
Capriles se mostró a favor de la negociación política como la única vía para solucionar la crisis del país, y aseguró que el régimen de Maduro y la oposición deben buscar una salida.
En este sentido, instó a una «negociación cara a cara entre Trump y Maduro», considerando que Estados Unidos es «el dueño de las sanciones».
El dirigente también criticó a un sector de la oposición por promover la abstención y «vender la idea de que aquí viene una solución desde Estados Unidos y aquí nadie debe hacer nada porque ya vienen los barcos».
Además, defendió su participación en las elecciones, señalando que «siempre será mejor hacer algo a quedarse de brazos cruzados» y acusó a la abstención de ser la que ha dividido a la oposición.

